La Gravedad de la Pena. (Microrrelato)

      Ella anda con la pena anidada en su estómago. Su tristeza es de ese tipo de tristeza que obedece a la ley de la gravedad, que va descendiendo por el cuerpo. Poco a poco ha ido bajando desde su corazón a su estómago. Espera que pronto siga su caída. Sabe que serán malos momentos cuando se arrastre por su vientre. Serán días extraños cuando la tenga instalada en el pubis. Después seguirá descendiendo. Cuando la tristeza esté en los muslos le hará sentirse fatigada, dejándole apenas moverse por casa. Finalmente pasará por las pantorrillas y por los pies, para ir más allá de sus plantas, desprendiéndose y quedándose un día en un charco de la calle o esparcida por la hierba de un parque.

samizdatlogoik

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